En el momento en el que la palabra Espiritualidad aparece ante nosotros, de manera inconsciente nos echamos hacia atrás con repudio, la intentamos evitar y puede incluso que nos genere un poco de malestar y rechazo debido a tanta creencia, malentendidos y disputas entre unos y otros.

Un ser espiritual no es otra cosa que ser un alma viviendo en un cuerpo.

 

¡FUERA religiones!

Ya en el momento  en el que se habla de educar a un hijo en el ámbito espiritual, muchas veces se cae en un profundo NO y rechazo absoluto. Seguramente, tras muchos años de represión y ahora viviendo una época un tanto más libre no hay quien quiera volver atrás, o bueno, tal vez sí.

Somos seres espirituales viviendo experiencias dentro de un cuerpo, si no ¿dónde queda la esencia nuestra una vez dejamos el cuerpo? ¿Y toda la energía que hemos transmutado? ¿Acaso toda esa energía se desvanece de una vez por todas y lo que hemos sido deja de SER?

 

Qué es espiritualidad

 

Somos seres espirituales viviendo diferentes experiencias a lo largo de nuestras vidas que nos llevan a sentirnos de una manera u otra.

Existen instantes a lo largo de nuestra vivencia en los que sentimos algo esencial en nosotros. Son momentos de plenitud, de magia, de felicidad en los que te sientes completo y muy bien contigo mismo.

Estos instantes de genial felicidad, de explosión de sentimientos positivos, es cuando se expresa la energía espiritual que todos hemos venido a experimentar pero de forma continuada. Es la esencia de la vida, el disfrutar de cada instante, el sentirse bien con uno mismo, el ser feliz. Muchas veces algo tan simple como una mirada, un recuerdo, un olor, una sonrisa, una imagen.

Lo importante aquí es reconocer la esencia de lo ocurrido, e integrarlo en ti.

De esta manera, desarrollando tu yo interior llegas a tu yo verdadero.

Para llegar a ello es imprescindible el esfuerzo continuo, querer trabajar en uno mismo y en el momento presente sin juzgar.

 

Espiritualidad no es religión

 

En una religión existe una creencia, un dogma, una divinidad y ciertos rituales y prácticas que deben realizarse.

Podría ser que la religión apoyara el desarrollo espiritual, pero más bien, ciertas historias del pasado nos recuerdan que esto no ha sido así, si no todo lo contrario, y que algunas personas que se respaldaban en un contexto religioso nada o poco tenían que ver con ser seres espirituales actuando por el bien del otro o de una comunidad.

Personalmente me he criado en la fe cristiana. Bueno, criado… me bautizaron y luego hice la comunión y me confirmé aunque nunca he sido mucho de ir a misa. Es cierto que he seguido estos rituales a modo de tradición, como por ejemplo acudir a entierros, pero más por respeto que por una fe en todo lo que en la iglesia se aplaude.

Me considero más bien una persona ecléctica que recoge un poco de sabiduría de los diferentes métodos que se me presentan a lo largo de la vida.

No creo sólo en una idea material del mundo, sino que a través de la Física Cuántica he podido descubrir que no es necesario ver para creer, si no que se crea en la mente y luego se puede llegar a materializar (pero bueno este es un tema más profundo).

La espiritualidad no es religión o ciencia, la espiritualidad se siente dentro de uno mismo, es una reflexión acerca de lo que sentimos tras equis suceso.

 

 

Enseñar espiritualidad a los niños

 

Pero, ¿Cómo se enseña a un niño a ser un ser espiritual que viva en la esencia, en el presente y que disfrute y aprenda de  lo que le brinda la vida?

Los primeros meses de vida, los niños están un poco desconectados de nuestro mundo, y exploran todo. La persona con la que más conectan es con la madre, aún así abren bien los ojos para ver qué hay a su alrededor y poder aprenderlo todo bien. Realmente, los niños, cuando vienen a este mundo nuestro, ya están conectados consigo mismos, pero nosotros nos empeñamos en que hagan las cosas como a nosotros nos gusta dejando de lado su verdadero deseo.

Es muy importante dejar a los niños SER, a expresarse, es importante observar y con ello tratar de aprender de ellos, que nos están enseñando algo que nosotros olvidamos hace muchos años probablemente. Dejar que mantengan esa conexión con su ser interior, y que tengan la libertad de elegir su camino.

 

Espiritualidad y pedagogía Waldorf

 

Existen enseñanzas que sí respetan a la persona en su conjunto. Muy conocidas son La escuela de Maria Montessori, el método Waldorf o la pedagogía holística.

En la pedagogía Waldorf  se defiende que la espiritualidad es un ejercicio de conciencia necesario para ser libre.

Al no practicar este tipo de pensamiento, no podemos llegar a saber quiénes somos y nos dejamos arrastrar por la marabunta que nos rodea, nuestro entorno lleno de sus costumbres, automatismos y rutinas que nos hacen desconectar de nuestro verdadero yo, ese ser esencial.

Para estos niños que siguen el método, sienten una confianza en sí mismos que hace que estén asentados de por vida.

Se convierten en desarrolladores conscientes de su propia vida, de su propio proceso vital, generando en sus vidas ese cambio que quieren que suceda, tomando las riendas de sus vidas y actuando conforme lo que sienten que necesitan hacer para triunfar en lo que se propongan, porque son niños que confían en sí mismos y no existe para ellos piedra que se lo impida.

Así que nada tiene que ver con un dogma o religión.

 

Cómo fomentar la espiritualidad infantil

 

Te presento algunas ideas para fomentar la espiritualidad en los niños, y que también sirven para los más mayores 😉

Sírvete de los juegos y de lo que te rodea en el día para relacionarlo con la espiritualidad. Le será mucho más fácil si lo hace a través del juego, ¡y divertido!

 

GRATITUD

Intenta que la gratitud forme parte de vuestras vidas, no sólo cuando un niño te presta un juguete, o un compañero te pone agua en el vaso. Hay millones de cosas por las que podemos dar las gracias, mil y una cosas de las que no somos conscientes pero que sin la presencia y acción de todos ellos nuestro día no sería igual. Por ejemplo, dar las gracias antes de comer, y si buscas por dónde ha pasado la comida antes de llegar a tus manos te das cuenta de que hay muchas personas y elementos necesarios para que tú ahora (o tu hija) esté comiendo. Si tienes un plato de sopa de verduras, le das las gracias al cocinero que lo haya cocinado, a la tienda que ha puesto en servicio ese alimento, a la tierra que dejó crecer la zanahoria, al sol y a la lluvia que ayudaron en el proceso, al granjero, al señor que lo transportó. ¡Hay muchas cosas que agradecer en esta cadena,¿ves?!

Enseña a tus hijos a que vean todo el proceso y a que agradezcan con el corazón.

 

PREGUNTAS

A los niños les encanta preguntar, ¡deja que hablen y que se interesen! Responde a sus preguntas de forma gustosa y deja que expresen sus sentimientos e ideas acerca de ello, de esta manera estás fomentando que conecten consigo mismos y exploren sus emociones y sentimientos con todo lo que sucede a su alrededor.

 

ANTES DE DORMIR

Que piense acera de su día, todo lo que ha ocurrido y lo que le haya causado mayores sensaciones e impacto.

Entonces, elige una cosa buena y otra mala que le haya pasado, y que la exprese. En este momento está dando sentido al entusiasmo y al perdón. Muy importante de nuevo aquí la escucha activa de los padres.

 

NATURALEZA ¡AL CAMPO!

No hay mayor aprendizaje que ver cómo el ecosistema toma su su curso. Enséñale a amar los animales, a ver que existen lombrices bajo los árboles, y raíces, y más tierra y  piedras. Que vea como un pájaro está feliz piando desde la rama de un árbol mientras disfruta de un día soleado. Ver cómo florecen las plantas, que una semilla a la que se le da agua, sol y tierra acaba floreciendo en algo tan hermoso como una flor o un pequeño arbolito.

Que vea que las cosas crecen en silencio, con calma y que apenas se ve, pero que vea que desde el momento en el que se puso la semilla y con paciencia y dedicación el fruto llega.

 

CADA COSA A SU LUGAR

En las tareas como recoger los juguetes o poner la mesa, haz que tu hijo imagine que está devolviendo cada cosa a su verdadero hogar, donde se sentirá más cómodo. Enseñas aquí de nuevo la habilidad de ver que existe un entorno a nuestro alrededor del que disponemos, un entorno con el que queremos ser amables, queremos cuidar y amamos. 

 

CUENTOS E HISTORIAS

¡A los niños les encantan los libros! Siéntate con ellos, escoge un libro de los que tengas en casa, seguro que tienen moraleja. Hay cantidad de libros con grandes aprendizajes que tratan la bondad, amistad, y miles de características que pueden acercar a tu hija a ser más espiritual. Mira, aquí y aquí te dejo un par de enlaces con cuentos, películas y más con grandes aprendizajes. Aprende a leer con pasión, con sentimiento, con significado, aprende a transmitir el mensaje a tus hijos y a recapacitar sobre lo que ocurre en la historia; descubre cómo se siente tu hija, qué ha aprendido, cómo es, a través de la escucha activa tras las preguntas sobre el libro.

 

¿Has visto que ser espiritual no es tan enrevesado como la gente piensa? Es aprender valores morales y saber gestionarlos. Amar lo que te rodea, ser agradecido, persistente… ¡sigo!

 

INCULCA VALORES

Como la bondad, el respeto hacia uno mismo, a los demás y el entorno, la honestidad

¡seguro que cuando no se sienten honestos su voz interior les dice que hay algo que no están haciendo bien!

Y bueno la tranquilidad de ser honesto vale mucho más que la culpa por no serlo, valentía, para realizar cualquier cosa que le guste, apuntarse a Judo si lo desea, a clases de ballet aunque se sienta rechazado por algunos compañeros, a ayudar a alguien cuando lo necesite aunque no lo conozca, a luchar por sus sueños, a saltar el potro porque con práctica, ¡sí que puede!

 

Mira, aquí te dejo una foto de lo que trabajábamos en clase con los niños durante mi estancia en Pekín cuando trabajé con niños de 3 años.  Había un planning y cada semana se tocaba una temática y se enseñaba sobre ella, así como se enseñaban otras cosas como animales, culturas diferentes en el mundo o el sistema solar.

Lo siento, la verdad que no se ve muy bien…

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 Día a Día

Verdad, cortesía, generosidad,  responsabilidad, limpieza, ayuda, unidad, paciencia, obediencia, disfrute, generosidad, amabilidad, paz, amor, amistad, gratitud, compasión, servicio.

En clase se hacían varias sesiones. En la primera parte cantábamos canciones muy divertidas y en la segunda parte que se llamaba “Virtues class”, es más, la Guardería se llama Children of Virtues ( que viene a significar algo así como niños con virtudes) se explicaba una virtud y se hacían ejemplos y luego los niños hacían un role play con lo que se explicaba, normalmente también pintaban una hoja.

 

 

SILENCIO

Es importante tener momentos de desconexión total. Sentarse unos minutos y despejar la mente,importante  NO HABLAR. A los adultos nos resulta complicado llegar a desconectar del todo, pero bueno, no tiene porque ser meditar, más bien, reconocer unos minutos al día de tranquilidad en los que se lo único que hay que hacer es observar y prestar atención a lo que sucede alrededor. A continuación dar lugar para percibir lo que se ve y olfatear lo que nos rodea.

 

ROLE PLAY

Seguro que tu hija tiene algún personaje favorito en la televisión, o alguno que le llame más la atención. Viendo la tele, en alguna secuencia, pregúntale cómo actuaría su héroe en este momento. De esta manera ayudas a ejercitar la imaginación, empatía, y compasión por los demás.

 

INVOLUCRA A TU FAMILIA

Aprovecha los momentos que estéis reunidos en familia para poder hablar sobre cuestiones espirituales. Seguramente habláis más de lo que piensas en el día a día, ¿quién no habla sobre amistad, compartir o bondad con sus  hijos en algún momento? Intenta que por lo menos una vez a la semana se hable sobre alguno de los temas para facilitar el desarrollo espiritual, tal vez durante la comida o a la salida de clase en dirección a la clase de guitarra, seguro que en cualquier momento se te brinda la oportunidad de hablar sobre ello de forma natural 🙂 

 

DIARIO PERSONAL

Regala un diario en el que tu hijo o hija pueda expresar sus sentimientos. Lo que le ha pasado a lo largo del día, cómo se siente y ver cómo va evolucionando todo ello. Es un regalo magnífico, verdaderamente terapéutico.

Yo misma le regalé un diario por su noveno cumpleaños a mi ahijada. Está encantada con él, tenía dos para elegir y bueno, pues se quedó con el que más le gustó. Le ha puesto un código secreto que sólo ella sabe y hace música. Si metes el código erróneo habla en inglés,pero tiene unas instrucciones muy sencillas y bueno hoy en día con google traductor es fácil.

 

Si queréis éste es el diario que tiene, pero ¡cualquier diario sirve!, y bueno se lo regalé por su cumple pero cualquier excusa es buena para regalar uno 😉

 

*Tip: La escritura es muy terapéutica, ¡también para nosotras! te recomiendo que si quieres escribir un diario elijas hacerlo en formato de papel, siempre es más sanador.

 

FIESTA LUNAR

Organiza una fiesta pijama de observación de la luna. Que sea muy especial, puede ser de disfraces que estén relacionados con la estación del año en la que te encuentras o relacionado con una fiesta que ha tenido lugar hace poco o va a tener lugar. Hablad de la maravilla que es el mundo por sí mismo, de lo bonito que es y lo que nos brinda. A continuación ¡Empatizad con la luna! Pregunta a los niños ¿Cómo crees que nos ve la luna a nosotros?

Con este ejercicio tan divertido se aprende acerca de las conexiones y unidad de toda la Creación.

 

FIESTA DE MASCOTAS

Si tienes un perro, un gatito, un pájaro, un hámster, gusanos, ¡lo que sea! Dale un pequeño homenaje, alguna delicia que le guste o llévale a hacer algo que le guste ¡que tu hija juegue con él!

Que cuente algunas experiencias vividas con su animalito, lo bien que lo ha pasado o qué ha aprendido de él.

Y hasta aquí las ideas para ayudar a tu hijo a ser más espiritual, hay cien mil más, si quieres compartirlas con nosotras te leemos por aquí abajo 🙂

 

Características de los niños espirituales

 

Tienen una mejor salud mental, física y emocional

Son más felices

Conocen mejor el mundo que les rodea

Hacen todo lo que esté en su mano para conseguir un mundo mejor

Están más sanos emocionalmente, y, ya que creen en si mismos desarrollan una autoestima mejor y el nivel de frustración es mínimo

Gracias a la meditación se benefician de sus resultados (escucha interna)

Reflexionan acerca de lo que ocurre a su alrededor, toman las riendas de la situación y asumen las consecuencias del resultado obtenido.

 

Para que tus hijos aprendan a ser espirituales debes poner mucho de tu parte, se empieza desde bien pequeños, practica la escucha sin intervención, sé clara, concisa y práctica, involucra a tu familia para que todos sigáis un mismo patrón, sírvete de los recursos a tu alrededor, ¡la naturaleza tiene mucho que mostrar!, ama lo que enseñas, y lo que enseñas te amará a ti, ¡muy importante! respeta los tiempos de cada uno.

 

Ayuda a tus hijos con su espiritualidad y a la vez estarás ayudando a tu niño interior 😉

 

En definitiva somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Viviendo desde esta consciencia, entendemos que lo que yo hago, no sólo me afecta a mí, sino que tiene un efecto en los otros también. Estamos conectados a través del amor, el respeto por la vida y el dejar ser a cada uno, es decir dejar que sea  libre.

Todos estos principios se expresan de muchas maneras, en las diferentes religiones y libros sagrados, pero también se puede hacer uso de ellos sin entrar a trapo en ninguna de ella si no lo deseas, lo importante aquí es desarrollar el nivel de conciencia y humanidad.

 

Con ayuda de la espiritualidad, los niños se concentran en metas, se fijan objetivos, confían en sí mismos y se creen capaces de poder conseguir el uso de su objeto deseado. Reflexionan sobre sus acciones y saben que tienen diferentes consecuencias, desarrollan su autoestima, empatía, tolerancia y muchos otros valores.

 

IMPORTANTE

No podemos forzar a los niños el deseo a hacer algo, más bien les podemos ayudar a despertarlo.

Es importante dar espacio a los niños. De esta manera se consigue que conecten más consigo mismos y lleguen a conocerse más.

Cuanto más se conocen los niños, más saben lo que quieren en sus vidas y por lo tanto más cerca estarán de llegar a su propósito de vida.

 

Vivir en la espiritualidad ayuda a todas las personas a llevar de forma más fácil las dificultades que se presentan a lo largo de la vida. Sea por religión o la ideología del respeto por la Naturaleza, lo que prima es la conexión del ser espiritual con algo más grande, con el Todo.

Recuerda,

El abatir de las alas de una mariposa puede provocar un huracán en otra parte del mundo

 

Para terminar te dejo una foto que he puesto hace poco en instagram que me gusta mucho, y que te ayudará a reflexionar sobre lo que acabas de leer aquí hoy.

 

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Imagen: Freepik.com

 

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Una vez te he comentado todo esto, dime ¿Crees que es importante despertar el ser espiritual que hay en tu hijo?

Imagen niñas: De freepik.com Jcomp

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