Cuando se acerca la Navidad es época de compras, comidas y regalos.

Llenan la televisión de anuncios con juguetes y los “me lo pido” abundan en todas las casas.

Entonces se hace la carta a Papá Noel, o a los Reyes, y se piden juguetes a conciencia.

Entonces vamos a las tiendas, a las jugueterías o compramos online lo que los niños han pedido o lo que creemos que les pueda gustar.

Lo único que queremos es que los niños estén contentos y que les brillen los ojos cuando abren todos esos regalos que hemos elegido con tanto esmero.

Pero, lo que no se sabe, es que este amor material es temporal, no dura mucho tiempo. La dopamina que se segrega con tanto regalo regalo es algo que existe al principio, pero que se desvanece al poco. De esta manera es como funciona la biología de los humanos, así estamos motivados hacia nuestros objetivos de supervivencia. 

El factor psicológico es que creemos que lo material puede darnos lo que realmente necesitamos, nada más lejos de la realidad. Así, que esto de regalar cosas no funciona, o por lo menos a largo plazo. Por ello estamos continuamente buscado la siguiente cosa que nos pueda satisfacer. Y, con esto, no hacemos más que dejar de un lado la gratitud y obviar lo que ya tenemos. 

Creamos en los niños necesidades que nosotros mismos no sabemos cubrir, les llenamos de regalos tal y como hacemos con nosotros mismos cuando en realidad no son más que antojos que nos alegran por un tiempo determinado.

 

La verdad está en tu hijo. Él mismo es suficiente y posee lo que necesita.

La felicidad viene de la conexión, del significado, de la cooperación, no viene de las cosas materiales.

Pero no creas todo lo que te digo ¡haz la prueba!

No le des importancia a los regalos y al “si te portas bien los Reyes te traerán esto o lo otro”, céntrate en el tiempo que tienes con tus hijos durante estas vacaciones, el amor que existe entre vosotros.

Para tu hija lo importante es el amor que le das con tu TIEMPO y DEDICACIÓN.

 

Aquí tienes unas ideas para conectar con tus hijos estos días:

 

1.- Actividad casera

Bien conocida es la foto en el regazo de Papa Noel cuando te trae el regalo o cuando le vas a pedir la interminable lista. En lugar de ésta (que bueno, también es muy bonita y tradicional) haz fotos preparando algún dulce juntos tú y tu hijo, pon música navideña de fondo, prepara un baile navideño casero.

 

2.- Escribe cartas.

En papel y envíalas. Olvídate del whatssap. Haz que tu hijo sea el protagonista y la firme y envíalas a los seres queridos, pregúntale a quién se la quiere enviar.

 

3.- Regálales tu tiempo.

Pero un tiempo de calidad. Sin móvil, sin trabajo, sin preocupaciones. Presencia real, escucha qué dicen y juega disfrutando el momento presente. Tus hijos no recordarán unas vacaciones de lujo a “x” lugar, si no lo bien que lo pasaron contigo.

Aquí te dejo el vídeo que hizo Ikea hace un par de años, en el que se le pregunta a los niños qué prefieren por Navidad. Hacen una carta pidiendo regalos y “otra carta”. Aquí se ve lo que realmente quieren los niños. Uno de los niños pide “más cosquillas” 😉 para que te hagas una idea de sobre qué va el vídeo.

 

Los regalos que le compres a tu hijo serán olvidados tal y como dice el ciclo de la dopamina, así que ¿por qué no regalar tu tiempo? 

Podéis hacer vales por las cosas que vayas a hacer con tus hijos y así que los usen después.

“Vale para ir al cine juntos mamá, papá y Andrea”

“Vale para ir a patinar con mamá”

“Vale para ir a ver las luces de Navidad que hay en la calle”

Puedes hacer millones de vales o “certificados”, los que se te ocurran, recuerda Atención plena, disfrutar a tope todos juntos e inmortalizar el momento con alguna foto que después puedas poner en un álbum de Navidad que seguro os encantará mirar todos juntos con el paso del tiempo y recordad esos maravillosos momentos.

Aquí tienes más ideas:

Desayunar juntos en algún lugar especial

Dar un paseo por el campo

Jugar a baloncesto juntas

Comer un helado con mamá

Secarle el pelo a papá

Hacerle la manicura a mamá

Elegir una película para ver por la noche en casa juntos

Regar las plantas con mamá

 

4.- Celebra la Navidad

Tomaros el tiempo para ver el significado de la “Navidad”, lo que significa poner el árbol y lo que representa cada figura, banda y color en él. Echa un vistazo al Belén, acerca a los Reyes al pesebre, visita a las ovejas, habla un poco con los personajes, o, si no los hay disfruta de las luces apagadas y prueba a tener encendidas la del árbol y a cantar algún villancico ¿lo has probado? 

Seguro que les encanta eso de estar cerquita del árbol, con las luces, la mantita y arropados por mamá o papá y cantando. También las noches de cuentos pueden pasar a ser bajo el árbol, ¡seguro les encanta!

 

5.- ¡Fiesta pijama! 

Las fiestas pijama son buenas para todos, ¿qué hay mejor que irse contentos a dormir? 

¿Qué tal después del cuento, una noche que elijáis quedaros a dormir en el sofá o bajo el árbol? Se puede poner el gorro de Papa Noel, sacar el saco de dormir, comer algún dulce navideño, contar historias de cuando papá y mamá eran pequeños, qué les gustaba hacer en Navidad, cenar juntos en el salón, leer algún cuento y luego ¡a dormir! Seguro que se convierte en uno de los mejores recuerdos de las vacaciones de tus hijos!

 

6.- Mermelada de los recuerdos

 Escribir en papelitos de colores lo mejor que ha pasado durante el año, a qué cosas estáis agradecidos de este año, qué momentos os han gustado. Después meterlo en un bote y leerlos antes de que acabe el año ¡ o bueno como ya se acaba podéis hacer uno para agradecer lo que os ha gustado de las vacaciones! 🙂 

Entonces un día con palomitas en la mano y el bote se sacan los recuerdos que cada uno ha escrito y se leen todos en voz alta para recordar y agradecer todos esos buenos momentos.

Hablar de la gratitud juntos, saborear la abundancia emocional. Es momento de compartir con tu familia lo bien que te hace sentir el tenerles a tu lado, lo especial que te hacen sentir, y lo que te gusta estar con ellos. Así fomentas sentimientos de gratitud, conexión y significado de larga duración.

También puedes comprar regalos a tus hijos, pero ¿qué te han parecido estas ideas?

Prueba si no una, alguna de estas ideas estos días que aún te quedan con tus hijos y luego comparte con nosotras qué tal te ha ido, o bueno, cualquier idea que se te ocurra o hayas hecho ya nos la puedes contar así la podemos hacer nosotros también en casa.

 

Te dejo con una frase con la que te vas a quedar para siempre,

 

“Tú serás siempre el mejor juguete para tus hijos” Vicki Lansky

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